Septiembre siempre llega antes de lo previsto. Y con él, esa lista de material que se repite cada año: cuadernos, bolígrafos, una mochila que aguante y algo donde guardarlo todo sin que acabe suelto por el fondo.
Este año hemos querido darle una vuelta a esa lista. En vez de un cuaderno cualquiera y un estuche de plástico, hemos creado un pack de dos piezas que comparten la misma ilustración, dibujada a mano en España. Una para escribir, otro para llevarlo todo.
Dos piezas, una misma ilustración
La libreta y el estuche no se parecen: son el mismo dibujo. La ilustración se imprime por las dos caras en ambas piezas, así que el conjunto se reconoce desde el otro lado del aula. Es un detalle pequeño, pero es exactamente lo que hace que un material escolar deje de ser genérico.
Y tiene una ventaja práctica que no se ve a primera vista: cuando el estuche y la libreta van a juego, es mucho más difícil que uno de los dos se quede olvidado encima de una mesa. Se identifican de un vistazo, incluso desde lejos.
El estuche
Mide 22 x 17 cm, en formato plano y amplio. Está fabricado en poliéster impermeable y cierra con cremallera, así que protege lo que lleva dentro aunque la mochila se mueva. Cabe de sobra el material del día a día: bolígrafos, rotuladores, reglas y todo lo que haga falta.
El formato plano no es casualidad. Un estuche con mucho fondo obliga a rebuscar; uno plano deja verlo todo al abrirlo y se coloca sin bultos contra la espalda de la mochila, junto a los cuadernos.
La libreta
Mide 17 x 24 cm y tiene 200 páginas cuadriculadas en papel de 80 g/m². La encuadernación es de espiral, se abre del todo y se dobla sobre sí misma para escribir cómodamente en cualquier mesa. La tapa es semirrígida e ilustrada por las dos caras.
Doscientas páginas dan para un curso entero de una asignatura, o para repartir entre varias si se organiza por secciones desde el principio. Y la espiral hace algo que las libretas cosidas no permiten: escribir en una mesa pequeña, en el autobús o con la libreta apoyada en las rodillas, sin pelearse con el lomo.
Qué mirar antes de comprar material escolar
Casi todo el material escolar se compra en una tarde, con prisa y con una lista en la mano. Estas son las cuatro cosas que de verdad marcan si algo llega a junio o se rompe en noviembre:
- El cierre. Una goma se da de sí y acaba abriéndose dentro de la mochila. Una cremallera cierra igual el primer día que el último trimestre.
- El tejido. Los accidentes con botellas de agua son cuestión de tiempo, no de suerte. Un tejido impermeable convierte un desastre en un susto.
- La encuadernación. La espiral permite abrir la libreta del todo y doblarla. Es la diferencia entre poder escribir en cualquier sitio o necesitar media mesa libre.
- La tapa. Una tapa blanda se dobla en la mochila y las esquinas se rizan. Una semirrígida protege las primeras hojas, que son justo las que más se usan.
Y una quinta, menos evidente: que guste. El material que gusta se cuida, se lleva y se usa. El que no, acaba en un cajón en octubre.
Cinco diseños para elegir
El pack está disponible en cinco diseños: María Blanco Fondo Rojo, María Rojo Liso, María Rojo Lunares, Pepa Liso y Pepa Lunares. Todos con flamencas dibujadas a mano, todos con la misma calidad de impresión. La elección es puramente cuestión de gusto. 🌹
Cómo organizar el estuche para que aguante el curso
Un estuche amplio invita a meterlo todo, y ahí empieza el problema. Tres costumbres sencillas alargan bastante la vida de cualquier estuche:
- Llevar lo que se usa. Dos o tres bolígrafos, un lápiz, goma, un par de rotuladores. El resto puede vivir en casa y salir solo cuando toque.
- Revisarlo cada trimestre. Cinco minutos vaciándolo bastan para encontrar los bolígrafos secos, los lápices de tres centímetros y las tapas sueltas que ocupan sitio.
- No forzar la cremallera. La mayoría de los estuches no se rompen por la tela, sino por el cierre. Si cuesta cerrarlo, sobra algo dentro.
Un regalo con arte para la vuelta al cole
Funciona igual de bien como material propio que como detalle. Para quien empieza el curso, para quien vuelve a la academia de baile, para quien enseña y para quien simplemente escribe mucho y quiere hacerlo con algo bonito delante. Llega en un solo pack, listo para regalar.
Es también una buena opción cuando hay que acertar sin conocer demasiado los gustos de alguien: el material escolar se usa sí o sí, y un diseño hecho a mano lo convierte en algo más personal que un cuaderno de supermercado. Y para las profesoras, que reciben tazas y velas a puñados, un cuaderno bonito suele ser bastante más agradecido.
Dónde conseguirlo
El Pack Estuche + Libreta Flamenca cuesta 19,90 € en illustrarte.es, con envío gratuito en España. También está disponible en Amazon, donde puedes consultar el precio actual en la propia ficha del producto:
Más ideas para el curso
Si además del material de clase hay que preparar la bolsa de baile, estas dos guías completan la lista:
- Qué llevar a clase de flamenco: 7 accesorios prácticos
- Primera clase de flamenco: qué llevar, cómo vestirte y qué esperar
El material escolar que aparece en algunas imágenes no está incluido.
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